viernes, 2 de diciembre de 2011

Entrevista a Diego Risquez

Un cineasta que navega entre la historia y la poesía visual


Diego Rísquez: "Hacer películas me ha convertido en un cachivachero"



Alejandrina Uribe-Betancourt y Diego Risquez Cupello. Foto: Ángel Mendoza
 
Por: Alejandrina Uribe-Betancourt
@AlejandrinaUB

El 2 de junio de 2004 el realizador venezolano, Diego Risquez me recibió en su casa en Caracas donde me habló de  su vida, películas, temores  y hasta su obsesión por Miranda, película que él estaba próximo a realizar por esos días. Esa entrevista la publiqué ese año para el diario Notitarde en Valencia. Hoy 2 de diciembre de 2011, presento este trabajo en mi blog, no solo en recuerdo a ese grato encuentro, sino también para dejar un testimonio de aquellas “palabras inéditas” que por cuestiones de espacio en el medio impreso, nunca salieron a la luz pública. Entonces, he aquí una versión ampliada de aquella entrevista, en la que busqué adentrarme en la  personalidad de este hombre que tiene pavor de viajar en avión y por otro lado,  es un aventurero nato.  

Nacido en Juan Griego, estado Nueva Esparta en Venezuela el 16 de diciembre de 1949 y criado entre Venezuela, Suiza, Italia y EE.UU., se podría decir que Diego Rísquez Cupello es un venezolano universal. Tal vez esa diversidad cultural aunada a su sensibilidad artística lo impulsó a investigar con vehemencia las páginas de nuestra historia, para luego plasmarlas con un estilo nada convencional en el mundo del séptimo arte y crear, desde hace 30 años, un cine de cuidadoso esteticismo y lenguaje particular, que lo ha convertido en un revolucionario de las formas y en un hombre de tenacidad inquebrantable, que asume con valor los riesgos que implica el ir contra la corriente con tal de imprimir su huella indeleble, para que tengamos claro quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Con él hablamos desde la vetusta y ecléctica casona caraqueña, que es su hogar, oficina y hasta escenario de muchas de sus filmaciones en torno a su vida, películas, miedos y hasta su actual obsesión con Miranda; su nuevo reto cinematográfico con el cual buscará presentarnos su evolución y superar con creces los laureles conquistados con "Manuela Sáenz, la Libertadora del Libertador".

 AUB:  Ernest Hemingway, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa hablaron de lo importante que es en la narrativa el dato escondido, la insinuación. En tus películas en cierta forma trabajas con ese dato escondido. ¿Qué significa para ti la insinuación y cómo la manejas?

-“Yo vengo de la escuela del Super 8, que es un poco el equivalente al video de hoy en día. A mí me parecía que el cine venezolano tenía un lenguaje y contenido de crítica social con los que no estoy en contra, pero la forma como se denunciaba era de cine de acción norteamericano mal hecho. Entonces hay una contradicción entre el lenguaje y el contenido. Si tú pretendes hacer algo revolucionario, también tienes que ser revolucionario en su forma, y me parecía que era extremadamente convencional y mi idea siempre en el cine era sugerirle ideas al espectador, para que él pasara de una posición pasiva a una mucho más activa. Que él utilizara su sensibilidad, sus referencias intelectuales y muchos otros conceptos para completar esa obra que es una película. Ese lenguaje de alguna forma evoluciona, quizás la película mía más accesible para más gente es "Manuela Sáenz", porque la entiende todo el mundo; pero no creo que sea mi mejor película. Particularmente creo que "Orinoko Nuevo Mundo" es mucho más interesante, más sugerente, inclusive "Bolívar Sinfonía Tropikal", hasta "Amérika Terra Incógnita". Eran sin diálogos y eso le da una mayor libertad de interpretación al espectador. Ahorita en Miranda la insinuación va a estar más presente, porque Miranda es una especie de mezcla entre lo que era mi filmografía anterior y evidentemente la parte narrativa de Manuelita”.



AU-B Eres un enamorado de la pintura y en tu casa veo que tienes cuadros por todas partes. ¿Hay algún período o artista que sean tu mayor fuente de inspiración y cómo tratas de ensamblar esa pasión en el cine?
DR: “Sí, tengo cuadros en todos lados, hasta detrás de los armarios.  Trabajé en las artes plásticas durante unos diez años y eso se refleja en mis películas. Yo empecé a hacer artes plásticas porque cuando llegué a Venezuela no había la posibilidad de hacer cine, sobre todo el cine que yo quería hacer, y estaba deseoso de materializar un montón de ideas que tenía en la cabeza y lo más accesible para mí son las artes plásticas, porque no dependía de ningún capital si no de mí y de mi obra. Después cuando me metí en los largometrajes que era una cosa como mucho más compleja, fui dejando las artes plásticas pero lentamente y de alguna forma las incorporé al cine, porque el séptimo arte reúne una cantidad de cosas. Mi trabajo como director artístico yo pienso que es absolutamente plástico.
Para mí, de los pintores venezolanos,  el gran maestro es Reverón y sobre todo la luz de su período blanco me parece que es la ruptura con el arte convencional europeo, y aunque tiene algunas cosas del pintor inglés William Turner, posee una visión más universal con algo particular. A mí me encanta Reverón en la medida en que él y su trabajo son una continuidad de esa obra. Cuando visité Castillete, pude indagar muchísimo sobre él, vi gente que lo conoció. Hablé muchísimo con Alfredo Boulton y una de las películas más interesantes que he hecho en mi vida es “A Propósito de la Luz Tropikal”, que es un cortometraje en Super 8, que yo filmaba entre once de la mañana y una de la tarde con todo el diafragma abierto, es decir, con  toda la abertura de luz. Evidentemente esa película te daba una textura absolutamente blanca como sobrexpuesta; adicional a eso  yo tenía fuera de cámara personas con espejos que encandilaban el visor de la cámara, entonces se convertía como un quemado de la película. Es una cinta casi invisible, hay un momento dado en que ni la ves, porque lo que tú sientes es el shiiiiiiiiissssss;  fue filmada en el Castillete de Reverón. Quizás ésa es la película más radical que yo he hecho.  De los pintores foráneos me maravilla el trabajo de Velázquez, Goya y Dalí.  Además yo hice como treinta micros para el noticiero de Bolívar Films de artistas plásticos y la mayoría eran de Venezuela, los hice durante unos tres años y paralelamente con otros trabajos institucionales y comerciales”.

De su relación con las artes plásticas, ámbito en el cual se desenvolvió durante una década nos comentó que le quedó su gran amor por la pintura, algo que vemos reflejado en sus películas y en su casa, la cual tras haberla diseñado "inspirado en un barco" con puertas que simulan grandes claraboyas ovaladas, es una especie de museo barroco repleto de cuadros, antigüedades y objetos curiosos. Pues, como él aseguró "de tanto hacer cine ahora soy un `kachivachero'" que guarda cuanto coroto consigue en las ventas de cosas usadas, a donde suele ir para buscar alguna reliquia para sus películas. Desde el amplio jardín rodeado de bambúes oímos el alboroto de Amérika y Orinoko, sus dos guacamayas las cuales a ratos gritan "Diego, Diego, Diego!" y con este tropical hilo musical seguimos nuestro diálogo.

 AU-B:  ¿Qué no harías como director de cine?

DR: “No sé, soy capaz de cualquier cosa... Bueno cualquier cosa no, yo hago el cine por pasión, porque realmente para mí es algo fundamental en mi vida”.

AU-B: Actor, guionista, director de arte, productor son varias de tus facetas. ¿Qué se necesita para llegar a ser un buen director de cine?
DR: “Cultura y un lenguaje particular. Además el director de una película tiene que ser psicólogo, capitán de la nave, en fin el líder de todo un equipo para  mantener la armonía del mismo  y estar muy seguro de lo que hace, nunca debe dudar, al menos no públicamente”.

AU-B: Las vanidades y los egos suelen ser muy comunes en el medio artístico, ¿cómo haces para manejar tus propios egos?

DR: “En lo personal no me considero un hombre famoso, porque no lo soy tanto. El cine es un trabajo de equipo, no soy yo el autor de todo. Somos 40 personas que estamos detrás de esas cámaras y cada una tiene su función y él que no entiende que el cine es un trabajo de equipo, y  piensa que es un trabajo solamente del director, será un megalómano o no tiene idea de lo que es el cine”.

AU-B: Con Manuela Sáenz buscaste homenajear a las mujeres, ¿qué significa una mujer para ti?
DR: “Para mí la mujer es todo, ha sido un motivo de inspiración durante toda mi vida. Mi madre por ejemplo es muy condescendiente conmigo y su vez, parte de mi inspiración”.

AUB: Si no fueras cineasta, ni actor, ni guionista, ¿qué serías?
    DR: “Arquitecto, cuando yo te hablo lo que es el teatro, las artes plásticas, el cine a fin de cuenteas ¿Qué es? Es un espacio, que probablemente es un rectángulo es una pantalla en blanco que vas a rellenar. Y qué es la arquitectura, mas o menos lo mismo, un espacio para que lo desarrolles.  Además yo he tenido la oportunidad de construir  tres casa en mi vida entre esas la de la playa y ésta”. 

AU-B: ¿Por qué te gusta usar la letra “K” en los títulos de tus películas?
DR: “Eso fue un accidente y la gente se toma muy en serio los accidentes, porque creen que uno todo lo premedita”.

AU-B: Bueno, pero cuéntanos ese accidente
DR. “Yo hice un cortometraje llamado Quiquiriqui, entonces cuando yo lo escribí era todo Qu, qu, qu entonces me dije “eso no tiene sentido”, porque gráficamente era absurdo y entonces le puse la K para que fuera “Kikiriki”, y a partir de ese momento todo mundo se enrolló con la K,  y preguntándose qué significaba y todas esas historias que le gustan a la gente. Evidentemente que la K tiene un significado y cuando me puse a investigar las cosas indígenas, la sonoridad de la K, está en prácticamente en palabras como casabe, curiara, cacao y todo ese tipo de cosas para mí es con  K y a partir de allí empecé a dejar la K y la K .

A.U-B: ¿Por qué te dicen “El comandante Guakamaya?
DR: Ese fue un nombre que me puse yo por echar broma, porque yo formaba parte de la Fuerza Aérea de Tropicalia, pues mi gran héroe cinematográfico se llama Glauber Rocha, un cineasta brasileño ganador de la Palma de Oro de Cannes en el ‘68.  Cuando yo vi por primera vez, una película de ese señor quedé maravillado y me dije “éste es el cine que yo quisiera hacer algún día”. De alguna forma de él agarré, era la geografía, porque el convierte la geografía en protagonistas de sus películas, y las películas son en el noreste brasileño que son unos desiertos llenos de cactus y tú sientes el desierto como parte de la historia, como otro personaje más. Y tuve la oportunidad de conocerlo gracias a Milagros Maldonado en Roma, y en verdad era un señor  muy encantador y buena persona.  
“La vida es una bendición y no me arrepiento de nada”

AU-B: Siempre he considerado que toda creación artística está ligada a una especie de comunión muy particular entre el creador y Dios. Diego, más allá de tu formación religiosa: ¿Qué significa Dios para ti, cómo lo sientes y qué lugar ocupa en tu vida?
DR: “Cuando estoy montado en un avión lo tengo muy presente”.- risas-.

AU-B: Y cuando estás en tierra como ahora:
DR: “No tanto, creo en Dios, en un Ser Supremo, no soy religioso practicante, ni voy a las iglesias. Estuve en algunos colegios de curas en parte de mi educación;  tengo algunas buenas experiencias, como algunas no tan buenas experiencias. Pero, más allá de los aviones, soy fanático de la Virgen del Valle, que es la Virgen margariteña, de la costa y del Caribe. Le tengo un altarcito en mi casa en la playa,  aquí tengo varios cuadros e imágenes. Para mí, Dios existe lamentablemente en los momentos de ansiedad, de angustia, es cuando más presente lo tengo. Y si hay alguna cosa que me asusta a mí en la vida es que tengo que tomar muchísimos aviones y nunca me han inspirado ninguna confianza. Adonde puedo llegar con carro me siento más cómodo (...) En una oportunidad para una película estuve durante una semana en un helicóptero en la Gran Sabana desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, yo  me iba a volver loco (...) Yo soy como el Papa, cuando me bajo del avión es que beso tierra, hay veces que digo “lo que Dios quiera”, pero que Dios me dé una mano en esa situación”.

AU-B: Aunque creo que conocerse a sí mismo nunca lo terminamos de hacer, pues el espíritu siempre evoluciona. Diego, ¿qué tanto crees conocerte y qué hay de ti  en tus películas?
DR: “Yo creo que toda obra que hace cualquier ser humano, sea artística o no, evidentemente es un reflejo o una prolongación de uno mismo. Creo que todavía estoy en proceso de aprendizaje, eso a nivel profesional tanto como a nivel personal. Yo pienso que el hombre evoluciona y evoluciona continuamente.  El día en que el hombre piense que llegó a su estado de perfección, bueno, que se muera. Uno aprende constantemente, yo tengo la oportunidad de trabajar constantemente con gente muy joven, porque así como soy director de películas soy director de arte en proyectos de otra gente y la mayoría de la gente con la que trabajo tiene entre 20 y 30 años. Entonces siempre estoy en contacto con las nuevas tendencias y eso me ha permitido quizás a mis 54 años sentir bien el paso del tiempo.  Físicamente me siento absolutamente bien, me siento cómodo, sano y en plenitud de forma. Creo que todavía tengo muchísimo que dar”.

AU-B Comenzaste a estudiar periodismo en la UCAB, allí descubres la actuación debutando como el Hamlet de Shakespeare en una obra teatral. ¿Cómo reaccionaron tus padres cuando decidiste dejar el periodismo por la actuación? 
DR: “Todos los Rísquez son médicos, mi papá, mi abuelo, mi bisabuelo, hasta una hermana que tengo también es médico, en cada casa de mis primos hay uno o dos médicos, es la tradición familiar. Entonces mi futuro era ser médico, pero desde el primer momento no me interesaba, porque siempre fui una persona bastante rebelde y para ellos no fue la gran sorpresa que yo quisiera ser actor. Descubrir la actuación cambió mi vida totalmente. Cuando hice Hamlet me gustó tanto que me metí en un curso en Arte Venezuela con Levi Rosell y a partir de allí empecé a trabajar en teatro seriamente, eso fue en 1970. Luego estábamos estudiando  Carlos Oteyza, Gonzalo Húngaro, Alberto D’Enjoy y yo en la universidad y decidimos hacer un cortometraje llamado “Siete Notas” y yo fui el protagonista, porque tenía experiencia actoral; también hicimos el guión entre todos, era un trabajo universitario, de ahí nos fue muy bien, y luego yo seguí en la actuación. Yo trabajé nueve años continuos en  teatro antes de hacer cine, nunca me llamó la atención trabajar en televisión. Dejé la comunicación social en segundo año y me fui a Europa y estuve trabajando en teatro en París, y también estuve un año trabajando de fotógrafo en Roma; después volví a París y luego a Venezuela, y después seguí en teatro”.


AUB: Cuando hablamos la primera vez por teléfono, y dado tu estatus de reconocido cineasta,  me sorprendió que dijeras que eres un hombre del siglo XIX al que uno de sus sobrinos le revisa sus correos electrónicos. ¿Tienes algún tipo de aversión hacia las computadoras o Internet, y qué otras cosas consideras te hacen un hombre del siglo XIX?
DR: “No vengo de esa disciplina, yo creo que los muchachos de hoy en día desde niños tienen una computadora. A mí eso me parece algo muy lejano a mí. Me parece más frío, absolutamente impersonal, prefiero hablar por teléfono, pues me parece mucho más directo.  Evidentemente hay momentos en que el e-mail funciona sin lugar a duda. Tuve una computadora y después no sé, creo que la regalé. Pero te digo honestamente, ahorita me voy a meter en un curso para aprender, porque sí hay un acceso a una cantidad de información que es mucho más fácil.  Además de ese alejamiento de la tecnología en materia de computadoras,  me encanta el contacto con la naturaleza, sembrar una tierra, el olor del cacao. Soy una persona romántica, apasionada y muchas cosas más.  Además toda mi cinematografía de alguna forma tiene que ver con el siglo XIX, es de donde estoy más empapado y tengo más información”.

AU-B: ¿Tus padres qué huella han dejado en tu vida y tienes hijos?    
Mi padre, Rafael Rísquez Iribarren, me dejó la constancia, la voluntad, la perseverancia. Yo realmente agradezco el seno familiar donde me tocó nacer, porque han sido absolutamente solidarios y todavía lo siguen siendo y no solamente mi padre y mi madre, sino todo lo que es el núcleo familiar, mis hermanas, mis primos, todos. Además mi madre, Angelina Cupello,  en su época fue cantante de ópera, y toda la sensibilidad mía y ese amor por lo artístico me vienen de ella.

A Diego Rísquez le brilla la mirada cuando nos habla de los suyos y al mostrarnos un collage de fotos, que recientemente le regaló su hija única hija, Amapola, donde salen imágenes de ella desde recién nacida hasta nuestros días, él sonríe ampliamente y puedo notar como su rostro de padre amoroso se le ilumina con la ternura de un niño, para decirnos con orgullo que su flor más amada ya tiene 26 años, y se graduó en Ciencias Políticas a su vez comenta que: “He sido padrastro como 25 veces. He tenido varias relaciones aparte de los tres matrimonios con mujeres que han estado casadas y tienen hijos, y de alguna forma ellos son mis hijos en el momento en que me ha tocado vivir con ellas. Para mi tener un hijo significa una enorme responsabilidad no solo desde el punto de vista económico, porque también es un asunto afectivo, de responsabilidad es una cantidad de cosas. Y estoy seguro de que si hubiera tenido más hijos hubiera tenido menos películas. De eso estoy absolutamente convencido, porque quizás no hubiera tenido una vida tan libre”.

AU-B.- Tendrías el valor de confesarnos alguna característica tuya que consideres defecto.
DR: “Bueno me imagino que soy una persona obsesiva, porque en este país no solamente es el talento lo que vale, no que hay un problema de perseverancia. Entonces en Venezuela hay mucha gente que...Si tu te metes en esta profesión es un problema de constancia y perseverancia, o sea el hecho de que tú presentes un proyecto y te digan que no, no quiere decir que por eso te vas a destruir, ni te vas a debilitar, sino todo lo contrario, te dicen que no y sigues insistiendo e insistiendo, porque si no, no es posible hacer cine en Venezuela. Es un problema de constancia de seguir dándole a la puerta por más que te la cierren y le vuelves a dar a la otra  y la otra, porque aquí no hay continuidad y yo he conocido mucha gente con mucho talento que llega un momento en que ya no puede, que ya no aguanta, no sé, será porque no tiene la fuerza, la perseverancia o la voluntad realmente de materializar una obra”. 


 

En los pantalones de Miranda y tras la huella de Guaicaipuro...

Rísquez es un hombre vehemente y diáfano al hablar, su mirada por momentos es taciturna y en otros muestra la chispa de un ser intenso, carnal y a ratos sublime. Mas cuando tiene una idea en la cabeza, ésta se convierte en su obsesión y hasta religión. Ahora está obsesionado con su nueva película sobre Miranda, no en balde lleva más de cuatro años estudiando e investigando su vida, y al entrar en su casa, no son retratos familiares los que adornan sus paredes. Es la figura del prócer la que reina en la cocina-comedor, el recibidor, o su amplia sala, donde también ésta la cama de inspiración colonial en la que se filmaron varias las escenas ardientes de Bolívar y Manuelita, y donde ahora el creador concilia el sueño y probablemente entre sus imágenes honíricas hasta hable con Miranda.  Así que lo abordamos sobre este nuevo proyecto, que sin duda ya es parte de su vida y del cual sabemos comenzará a filmarse a principios de año entrante. A su vez, Rísquez nos confirmó que el libreto está a cargo de Leonardo Padrón, quien ya ha realizado ocho revisiones y está prácticamente listo. En la producción ejecutiva estará Pedro Mezquita, por lo que estos tres mosqueteros del cine venezolano nuevamente se unen en aras de superar el éxito alcanzado con Manuelita Sáenz.

AUB:  ¿Por qué una película sobre Francisco de Miranda?
-“Yo creo que la gente lo que conoce es Miranda en La Carraca. Pero lo más interesante es su vida fuera de La Carraca y por el hecho de que Bolívar lo haya puesto preso, y como eso es un punto negro en el historial del Libertador a Miranda lo sacaron de la historia y yo quisiera reinsertarlo, para que la gente entienda quién era realmente. Para mí, el gran sueño de Miranda lo termina materializando Bolívar, porque las ideas de la Gran Colombia, la bandera y la libertad de Latinoamérica son un concepto mirandino”.

AUB: Miranda es un hombre universal participó en varios hechos históricos más allá de nuestras fronteras.  Si a eso le sumamos su intensa vida amorosa, donde tuvo amantes como la zarina Catalina II la Grande, entonces nos encontramos con un personaje muy atractivo para el cine, me imagino que tú tocaras esas intimidades.
DR: “Ciertamente, pero lo extraño de Miranda, si tú lees y lees, descubres que tuvo muchas mujeres pero nunca un gran amor. Bolívar tuvo Manuela Sáenz, Napoleón a Josefina, pero eso en Miranda no existe realmente.
Todavía no se ha elegido al actor que encarnará Miranda, es un problema de casting, porque el actor tiene que hablar tres idiomas (inglés, francés, castellano). Además tiene que ser un tipo elegante seductor, porque hay muchos desnudos en la película e historias de amor hay como veinte mujeres, de ninguna se enamora pero con todas tiene una relación  erótica y todas esas cosas están ahí, entonces tiene que ser un tipo que por lo menos tú como mujer digas ¡Guao me encantaría que ese hombre me hiciera el amor a mí!
A mi me gustaría que el actor seleccionado sea  venezolano y que hablara los  tres idiomas, eso limita la posibilidad de los actores. Hay dos actores que tiene esas condiciones y podrían encarnar a Miranda. Ellos son Edgar Ramírez, (Cacique en Cosita Rica) y Luis Fernández”.

AUB: Miranda tuvo una fabulosa biblioteca con más de 6.000 ejemplares en Londres, ¿Qué pasó con ella? y ¿es verdad o solo un mito? Que Miranda tenía una colección con los vellos púbicos de sus amantes.
DR: “Después que Miranda murió se vendió parcialmente parte de su biblioteca, para pagar algunas deudas y otra parte la compró el gobierno venezolano. En la Biblioteca Nacional de Venezuela, aquí en Caracas ahí hay algunos ejemplares, yo fui con Leonardo Padrón y los tocamos, para ver que se nos pegaba de Miranda. Con relación a los vellos púbicos aunque no existe la prueba  física, si llegó a existir la historia y existe toda una cantidad de referencias bibliográficas de este hecho. Yo cada vez que hago una película tengo que investigar como cuatro años sobre el personaje y evidentemente todos los libros coinciden al respecto. Yo le di un origen a esa colección, el cual ustedes podrán conocer cuando vean la película. He leído una cantidad de libros sobre Miranda, y cada autor de alguna forma tiene una visión del personaje, entonces yo también tengo mi visión de él y de cada escritor voy adaptando una parte u otra”.

 AU-B: Muchos han criticado o tachado de elitista, tú interés por hacer un cine de gran belleza estética. ¿Cómo analizas tu trabajo y cuál crees será tu legado cuando ya no formes parte de este mundo de las formas?
DR: Yo espero que el día en que muera mis películas sirvan como un gran fleco sobre la historia de este país, que es de alguna forma la historia del continente latinoamericano., pues he tocado distintos lugares. Pues cuando yo trató Manuela Sáenz, es una película que no se desarrolla en Venezuela, sino entre Colombia, Ecuador y Perú, y Miranda evidentemente no se desarrolla toda en Venezuela. Yo creo que ese ciclo histórico es bien importante, porque nosotros seguimos cometiendo errores por falta de conciencia de nuestro pasado y yo creo que eso es bien importante, porque éste es un país. Y lo que más me asusta es la cosa de la globalización porque mientras no sepamos muy bien de dónde salimos no vamos a entender nunca para dónde vamos. Entonces es un ciclo que yo me lo plantié como una obsesión y quiero finalizar la obsesión. Yo he entregado mi vida a reconstruir la historia de este país. He tenido la oportunidad de vivir varios años fuera de mi país, en Europa, y llegó un momento en que sentí que tenía que volver a Venezuela a realizar mi obra, y me parecía que nosotros no teníamos idea de nada. Por ejemplo cuando tú dices ¿cómo es la historia de este país? Cristóbal Colón lo descubrió en 1498 en el tercer viaje, pero todo el mundo jura que fue en el 1492. La gente que está un poquito más informada piensa que fue en 1498 y después vino Simón Bolívar y después del Libertador, vino Páez y se acabó La Gran Colombia y luego vino Gómez y luego Pérez Jiménez. En Venezuela desde 1498 hasta Bolívar hubo cerca de 300 años y ese período yo traté de llenarlo con “Orinoko Nuevo Mundo”. Yo me he dedicado a ese pasado histórico y de alguna forma a rescatar una cosa en la que no está bien informada la gente. Ése es mi sello como autor cinematográfico hago un cine que tiene una  intención que es la parte cultural.

Rísquez comenta que cuando finalice su película sobre Miranda el indio Gauaicaipuro, será su nueva producción, por cuanto le parece interesante investigar a profundidad la resistencia indígena como tal, aunque de momento se enfrenta al reto que supone la escasa referencia bibliográfica que hay de nuestros aborígenes. Pero, si jugamos un poco a las coincidencias su primer apellido Rísquez, al quitarle la “Z”  final nos deja el vocablo francés “risque” (rísk) que significa riesgo y si le agregamos la “R” lo transformamos en el verbo galo “risquer” (riské), que significa arriesgar.  Dos palabras que definen el carácter indomable de este hombre, que no sabe rendirse ante un “no” y esta dispuesto una vez más, a correr los riesgos que sean necesarios con tal de ver cristalizadas sus películas, en las cuales con un lenguaje muy poético y particular, vemos reflejada nuestra identidad, cultura y recordamos la grandeza de nuestra historia, Ésa de la cual él se ha enamorado con sublime obsesión y pinta con pasión ante las cámaras.  


 Secuencias de una vida

El laureado director brasileño Glauber Rocha (1938-1981), quien sentó las bases estéticas de lo que luego se conocería como el Cinema Novo, es el gran héroe cinematográfico de Rísquez de quien tomó su manejo de la geografía, "porque él la convirtió en protagonista de sus películas como otro personaje más". Esto aunado a su fascinación por el trópico un día lo llevaron a autodenominarse: "El Comandante Guakamaya, pues, yo formaba parte de la Fuerza Aérea de Tropicalia".
Rísquez se definió como un hombre del siglo XIX amante de la naturaleza, que no usa computadoras, ni maneja Internet porque: "A mí eso me parece algo muy lejano, frío y absolutamente impersonal; prefiero hablar por teléfono, pues es mucho más directo. Además, soy romántico, apasionado y obsesivo, porque en este país no solamente es el talento lo que vale. Si tú te metes en esta profesión es un problema de perseverancia. El hecho de que presentes un proyecto y te digan que no, no quiere decir que por eso te vas a destruir, sino todo lo contrario; te dicen que no y sigues insistiendo, porque si no, es imposible hacer cine en Venezuela".
Para él, un hombre en cuyo "allure" percibimos los momentos agridulces de su existencia: "La vida es una bendición del cielo. Yo estoy feliz de haber nacido, la vivo intensamente, no me arrepiento de nada de lo que haya hecho. Mi gran salvavidas fue el arte, y la idea de haber podido realizar una obra durante tantos años me hace sentir bien conmigo mismo. Creo que todavía estoy en proceso de aprendizaje tanto a nivel profesional como personal. Yo pienso que el hombre evoluciona continuamente. Tengo la oportunidad de trabajar con gente muy joven, entonces siempre estoy en contacto con las nuevas tendencias y físicamente me siento en plenitud de forma, creo que todavía tengo muchísimo que dar".
Diego nos confesó su temor a los aviones, razón por la que sólo se acuerda de Dios cuando está en uno y aunque no es religioso, es fanático de la Virgen del Valle. A quien le hizo "un altarcito" en su casa en la playa.
Finalmente nos dice que para él la vida es "una bendición del cielo. Yo estoy feliz de haber nacido, la gozo plenamente, la vivo intensamente, no me arrepiento nada de lo que haya hecho. Mi gran salvavidas fue el arte. Si no, no sé en qué habría terminado; para mí cuando descubrí el arte fue una bendición, sentí que por fin llegué a lo que yo quería, que eso me pertenecía, me sentí muy cómodo cuando descubrí el arte y la idea de haber podido realizar una obra durante tantos años me hace sentir bien conmigo mismo.

Filmografía de Diego Risquez
2011  Reverón
2006 Francisco de Miranda
2000 Manuela Sáenz
1994 Karibe Kon Tempo
1988 Amérika Terra Incógnita
1983 Orinoko Nuevo Mundo
1979 Bolívar Sinfonía Tropikal
1978 A Propósito de la Luz Tropical
1977 Poema para ser Leído Bajo el Agua
1976 A Propósito de Simón Bolívar


Datos del film Miranda
Ficha Artística y Personajes Interpretados:
Luis Fernández (Francisco de Miranda); Leandro Arvelo (Francisco de Miranda - Joven); Mimí Lazo (Francisca A. Rodríguez de Miranda); Jean Carlos Simancas  (Don Sebastián de Miranda); Diane de Sousa (Paulina); Flavia Gleske (Susan Livingston); Ruddy Rodríguez (Lady Stanhope); Athina Kliumi (Viuda de Petión);  Marlene de Andrade (Marquesa de Custine); Beatriz Valdés (Catalina de Rusia);  Anabella Troconis (Sarah Andrews); Miguel Ferrari (Juan Manuel de Cajigal); Luigi Sciamana (Bernardo del Campo); Tuky Jenckel (William Smith); Luke Grande (Conde De Florida Blanca); Antonio Cuevas (Juan Germán Roscio); Aníbal Grumm (De las Casas); Armando Cabrera (John Turnbull); Armando Gota (Cardenal Púrpura); Roland Streuli (Andrés Froberg);  Ralf Kinnard (William Pitt);  José Gabriel Figueiras (Carlos Soublette); Jimmy Quijano (Simón Bolívar);  Antonio Delli (López Méndez); Randy Piñango (Andrés Bello);  John  Gornés       (George Washington); Luis Julio Toro (Joseph  Haydn). 

También participan:
Asdrúbal Meléndez, Basilio Álvarez, Erick Ekwal, Juan Luks, Oscar Molinari, Mauro Aristigueta, Francisco Alfaro, Fernando Ivosky, Alejandro Corona, Reinaldo Rivas, José León, Cruz Lisbeth, Damian Castillo, Peter Gala, Alfredo Medina, Daniel Isaac, Oswaldo López, Vicente Peña, Vito Solla, María Escalante, Marcel Massabie, Jean Pierre Agostini, Federico Moleiro, Gustavo Zombor, Francisco Neri, Eduardo Scannone, Carlos Castillo, Duccio D'ambrosio, Eric Galavis, Stéfano Gramitto, Fernando Mezquita, Gustavo Mezquita, Pedro Mezquita, Diego Risquez.

"Los Notables", (Escena del 05 de Julio de 1811)
Pedro León Zapata, Alfredo Chacón, Tulio Hernández, Tarek William Saab, Carlos Genatios, Jorge Castillo, Adbel Guerere, Julio César (III) Venegas, Luis Chataing, Bernardo Rotundo, Jaime Armas, Ricardo Sanz, Eduardo Kairez, Román Gutiérrez y Alvice Sacchi.

Ficha Técnica
Diego Risquez, Director; Pedro Mezquita, Productor; Leonardo Padrón, Guión; Eduardo Marturet, Música; Liz Mago, Productora Ejecutiva;  Hilda de Luca, Directora de Producción; Diego Risquez, Diseño de Producción; Fabiola Hernández, Dirección de Arte; Intensity Gornés y María Adelina Vera, Diseñadoras de Vestuario; Stefano Gramitto, Sonido; Cesary Jaworsky, Director de Fotografía.


NOTA DE LA AUTORA (Alejandrina Uribe-Betancourt):
Esta entrevista la realicé en Caracas hace ya varios años y previo a la realización de su película Miranda, la misma fue para mí un sueño realizado. Diego es uno de mis seres más admirados en el séptimo arte criollo desde niña y yo siempre me decía algún día lo voy a conocer. Ese día llegó durante la fiesta de los 90 años de Seguros La Previsora que se realizó en Caracas y a mi me tocó viajar para cubrirla. La fiesta tuvo como previo la inauguración de una exposición de pintura y luego vino el “gran sarao” con esta fiesta que yo incluso bailé y disfruté.
Fue estando en la exposición de pinturas cuando yo ví a entre los invitados a Diego Risquez, y sin pensarlo me acerqué a él, me presenté como periodista, me tomé una foto con él para mis páginas sociales, y le pregunté si tenía algún correo electrónico para escribirle para hacerle una entrevista. Él me dio su dirección de e-mail, yo le escribí, mi gran sorpresa fue cuando un día estando en mi cubículo en la redacción del periódico, me llaman al teléfono y hombre de voz muy joven pregunta por mí, yo saludo y digo y quién me habla. Fue cuando él se identificó y wao!, no lo podía creer había recibido mi e-mail y me llamaba para la entrevista, que fue en su casa y fue un encuentro muy agradable, donde fui con mi compañera Carolina Cosson quien facilitó toda la logistica del viaje.
 Me encantó descubrir a Diego, esta entrevista la recuerdo con gran cariño, y a diferencia de la Versión que salió impresa, ésta nueva versión es mucho más completa porque tiene las preguntas y respuestas que por razones de espacio tuvo que editar para el diario. Gracias a Dios que ahora yo tengo este blog y puedo releer estas entrevistas y publicarlas y colocar aquellas cosas que en su momento no publiqué, lo que le da a esta nueva presentación más vigencia y de alguna manera permite mostrar esas palabras inéditas.
Otras de las ventajas de publicar esta entrevista ahora en el 2011, prácticamente 6 años después, es que incluyo los datos de su película Miranda que fue el tema objeto además de su vida, en esta entrevista. Miranda se convirtió valga la pena decir, en la película más taquillera de Venezuela en el 2006 y a la final el rol protagónico fue para el actor Luis Fernández.

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♥♥♥ Algunas pinturas realizadas por Alejandrina Uribe-Betancourt